miércoles, 17 de febrero de 2010

Ventajas y beneficios de la practica de la Expresion Corporal en la escuela




Trabajar con la persona integral tiene una gran importancia y es vital para el contacto con los alumnos: su intelecto, su afectividad, su cuerpo, las actitudes y valores con las que se mueve en la vida, su sentido de la estética, etc. Todo esto intentaremos de una u otra forma tratarlo en nuestro contacto diario con los alumnos, y podemos hacerlo con la Expresión Corporal. Como bien dice el nombre de la "Expresión Corporal", es una actividad que se realiza a través del cuerpo; lo cual, puede suponernos problemas con nuestros alumnos. Aunque, el cambio frecuente de compañeros normaliza con gran rapidez tales impulsos irracionales; jugar, danzar, tocarse, cogerse de la mano o por los hombros, danzar a un mismo ritmo con un compañero del sexo opuesto, ayuda a evitar cualquier tipo de problema, incidiendo a su vez sobre un tema transversal como es la educación sexual (Hernández; Rodríguez, 1996). Además, en la etapa de Primaria, estos problemas suelen ser mucho menores que en la de Secundaria, debido a los cambios producidos con motivo de la adolescencia. Eso sí, será necesaria una concienciación y un trabajo continuo desde las primeras edades, para evitar que suponga una novedad o un problema el hecho de relacionarse a través del cuerpo.

Teniendo esto en cuenta, puede parecer paradójico elaborar una técnica de expresión concreta para el alumno, dado que el niño vive en la expresión espontánea, es su propio maestro. El adulto debe proporcionarle los medios para desarrollar sus posibilidades. Estimulando sus facultades receptivas y su sensibilidad creadora, el adulto llegará a una pedagogía orientada hacia su autonomía. Consideramos el juego como fundamental en esta búsqueda del surgir personal del niño, surgir en base a la espontaneidad y a la creación libre y gratuita. Así, el maestro debe ser capaz de entrar plenamente en el universo del niño, de comprender su lenguaje y de hacerse comprender por él, permitiéndole profundizar en las pistas abiertas. El educador debe facilitar el juego y la preparación del mismo, partiendo de su creatividad. Este clima de juego se instaura, pues, a través de un diálogo Educador - Educado, donde se trata de que el niño quiera, no de que el adulto se imponga. Al contrario que en la enseñanza escolar tradicional, el pequeño se halla presente para descubrir y no para aprender, para crear y no para reproducir. Pasando por el placer de expresarse, encuentra a los demás, se socializa y se descubre como individualidad en el seno de un grupo. Los materiales que utiliza el educador no son más que soportes para la expresión del niño, ya se recurra a ejercicios, juegos o temas de creación. Hay que procurar también que aproveche sus propias posibilidades.

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